Inicio Ciencia ¿Causan cáncer las carnes procesadas?

¿Causan cáncer las carnes procesadas?

El tocino, las salchichas y el salami pertenecen al primer grupo de agentes carcinógenos.

69
0
Compartir
Fotografía tomada de Salud

Tras años de estudio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) llegó en 2015 a la conclusión que causó asombro en todo el mundo.

Al primer grupo de agentes cancerígenos, de los que se sabe con seguridad que sí causan cáncer, se suman otros 120 elementos como el tabaco.

La OMS calculó que consumir 50 gramos de carne procesada al día -el equivalente a un par de tajadas de tocineta o a un hotdog- aumenta la probabilidad de desarrollar cáncer colorrectal a lo largo de la vida en un 18%.

En apenas 15 días de conocerse el dato, los supermercados británicos reportaron un descenso en las ventas de tocino de más de US$4 millones.

En medio del debate, pocos examinaron qué es exactamente lo que tiene el tocino para que la OMS lo haya considerado un carcinógeno. Tampoco se cuestionó si hay maneras alternativas de producirlo para que sea menos dañino.

La clave de lo que nos hace daño del tocino, el salami, el jamón y otros embutidos, está en su color, el aspecto rosado es un indicio de que ha sido tratado con productos químicos, específicamente con nitratos y nitritos.

Así, el riesgo asociado tiene que ver esencialmente con dos aditivos: el nitrato de potasio y el nitrito de sodio, que se utilizan como conservantes y fijadores de color.

El periodista francés Guillaume Coudray, publicó en 2017 un libro sobre esta cuestión titulado Cochonneries, con el subtítulo “Cómo la charcutería se convirtió en un veneno”.

Si bien la manera tradicional de curar carnes es con sal y mucho tiempo, Coudray argumenta que la industria cárnica, en su afán por producir rápido y aumentar beneficios, optó por maneras alternativas de generar el sabor y el aspecto de la carne curada.

Otros fabricantes dicen que la manera tradicional “artesanal” de producción no es segura porque puede producir botulismo, una toxi infección causada generalmente por la ingestión de alimentos mal preparados o conservados.

Pero otros expertos creen que utilizar estos químicos no es algo necesario para producir tocino.

Según la periodista Bee Wilson, los productores de jamón de Parma de Italia tomaron en 1993 la decisión colectiva de retirar los nitratos de sus productos y de volver a utilizar sal en exclusiva para la curación, como en los viejos tiempos.

El color rosado que tiene el jamón de Parma es el resultado natural de las reacciones químicas que se producen a lo largo de los 18 meses de su proceso de curación.

Por su parte, el español Juan de Dios Hernández Cánovas desarrolló en 2009 una tecnología que logra crear un tocino bien rosado pero sin nitratos o nitritos, utilizando para ello extractos de frutas.

Desde finales del año pasado, su empresa Prosur está abasteciendo a Reino Unido de los primeros tocinos sin nitratos que salen a la venta, bajo distintas marcas, en este país fiel amante del beicon.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here